En los meses fríos de Guadalajara, muchas personas sienten que ‘les duelen los huesos’; este fenómeno tiene una explicación médica. En Guadalajara, las variaciones del clima —especialmente durante el otoño e invierno— pueden provocar que muchas personas con padecimientos reumáticos noten un aumento en el dolor o rigidez articular. Aunque este fenómeno es común, pocas veces se explica con claridad la relación entre el clima de Guadalajara y las enfermedades reumáticas.
Cambios de temperatura y presión atmosférica
Cuando la presión barométrica desciende, los tejidos del cuerpo tienden a expandirse ligeramente, lo que puede generar mayor presión sobre las articulaciones inflamadas. De ahí que días fríos o lluviosos se asocien con un incremento del dolor en pacientes con artritis o fibromialgia. También influyen la humedad ambiental y la reducción de vitamina D por menor exposición al sol.
Factores ambientales locales
El clima templado y húmedo de Guadalajara también puede aumentar la sensibilidad articular, especialmente en personas mayores o con enfermedades crónicas. Además, los cambios bruscos de temperatura entre el día y la noche pueden agravar la rigidez matutina.
Cómo proteger tus articulaciones
- Mantén una temperatura corporal estable.
- Evita la exposición prolongada al frío.
- Realiza estiramientos suaves diariamente.
- No suspendas tu tratamiento reumatológico.
Si notas que el dolor empeora con el clima, no ajustes tu tratamiento por cuenta propia, consulta a tu reumatólogo.
