Uno de los primeros miedos al recibir un diagnóstico como artritis reumatoide, lupus o fibromialgia es moverse. Muchas personas creen que el ejercicio puede empeorar sus síntomas, pero la realidad es muy diferente: el movimiento, si es el adecuado, puede convertirse en un aliado para tu salud.
Mito común: “Tengo dolor, entonces no debo moverme”
Este pensamiento, aunque comprensible, puede ser perjudicial. Si bien durante una crisis aguda o brote inflamatorio es importante guardar reposo, el sedentarismo prolongado puede agravar la rigidez, debilitar los músculos y aumentar el dolor a largo plazo.
Los especialistas en reumatología coinciden: el ejercicio es terapéutico cuando se adapta a las necesidades de cada paciente.
Beneficios del ejercicio en enfermedades reumáticas
Mejora la movilidad articular
Reduce la rigidez matutina
Fortalece músculos que protegen las articulaciones
Mejora el estado de ánimo y reduce ansiedad/depresión
Favorece el descanso nocturno
Mejora la salud cardiovascular y el control de peso
Además, ayuda a conservar la independencia funcional, algo esencial en enfermedades de curso crónico.
Tipos de ejercicio recomendados
No todos los ejercicios son adecuados, pero hay muchas opciones seguras y eficaces:
1. Estiramientos suaves
Ideales para comenzar el día, mejorar la flexibilidad y reducir rigidez.
Ej.: estiramiento de cuello, hombros, muñecas y espalda.
2. Ejercicios aeróbicos de bajo impacto
Caminar
Nadar
Bicicleta estacionaria
Ayudan a mejorar la resistencia y la salud cardiovascular sin dañar las articulaciones.
3. Fortalecimiento muscular moderado
Con bandas elásticas o peso corporal. Ideal para proteger las articulaciones a través del músculo.
4. Yoga, tai chi o pilates adaptado
Actividades que también mejoran la conciencia corporal y ayudan con la salud mental.
¿Qué evitar?
Durante brotes inflamatorios intensos o si hay dolor fuerte, lo mejor es pausar la actividad y consultar al reumatólogo.
También deben evitarse ejercicios de alto impacto como correr, saltar o levantar pesas sin supervisión.
Siempre con supervisión médica
Antes de comenzar cualquier rutina, es fundamental que un especialista valore tu estado físico, el grado de actividad de tu enfermedad y tus limitaciones.
En la Clínica de Reumatología en Guadalajara trabajamos con un enfoque integral que incluye, si es necesario, el apoyo de fisioterapeutas especializados.
Muévete con seguridad y confianza
Tener una enfermedad reumática no significa vivir en reposo. El ejercicio puede ayudarte a recuperar movilidad, ánimo y calidad de vida.
Agenda tu valoración con nuestros especialistas y descubre cómo moverte sin dolor.
