Cada 14 de noviembre se conmemora el Día Mundial de la Diabetes, una enfermedad que afecta a más de 400 millones de personas y que también puede comprometer las articulaciones. Esta fecha es ideal para recordar que la enfermedad no solo afecta la glucosa en sangre, sino que también puede influir en la salud de las articulaciones. De hecho, la relación entre diabetes y enfermedades reumatológicas es más frecuente de lo que parece.
¿Qué tienen en común la diabetes y los padecimientos reumáticos?
Ambas condiciones comparten un componente inflamatorio. En la diabetes, la glucosa elevada altera los tejidos y favorece la inflamación, mientras que en las enfermedades reumatológicas el sistema inmunológico genera inflamación crónica. Cuando ambas coinciden, el daño articular puede progresar con mayor rapidez. El exceso de glucosa favorece la “glucación” del colágeno, lo que vuelve los tejidos más rígidos.
Enfermedades reumatológicas más frecuentes en personas con diabetes
- Artritis reumatoide
- Síndrome del túnel carpiano
- Artropatía diabética
- Tendinitis y rigidez articular
Cuidar el metabolismo también protege tus articulaciones
Controlar los niveles de glucosa, mantener una dieta equilibrada y acudir periódicamente con el reumatólogo son medidas clave para prevenir complicaciones.
